Representan un fenómeno social ciertamente complejo. Son pandillas juveniles que tienen como base principal la reproducción de la violencia social en las c
alles. Se las conoce como maras y se encuentran dispersas por El Salvador, Honduras, Guatemala, México y EE.UU. Aunque también es sabido que ya tienen centros en Canadá, Australia y el Líbano.
La pandilla MS (Mara Salvatrucha) es la más conocida y ha sido identificada en 36 estados de Estados Unidos. Es mayor en Los Ángeles, y también existe en México, El Salvador, Honduras y Guatemala. Su líder recibe el nombre de Satanás, tiene tan solo 19 años y dirige la banda juvenil no solo más conocida, sino también, la más poderosa del mundo, con más de 100.000 miembros.
Su origen se remonta a la década de 1980 en Los Ángeles, integrada por centroamericanos, con el fin de defenderse de otros grupos étnicos de pandilleros, per
o luego gran parte de sus acciones derivaron en delincuencia.
Es decir, las Maras, son las nuevas pandillas juveniles que ocupan los barrios fronterizos de Estados Unidos y México, entre otras países centroamericanos. Constituidas por miles de jóvenes, hijos de la marginación, las maras, arrasan con todo lo que encuentran a su paso.
Como se mencionó, son jóvenes que crecieron en los contextos urbanos de los años ’80: Según relevamiento de datos, están compuestas por los deportados de Estados Unidos; parte de los 100.000 huérfanos de la guerra civil; las víctimas de la represión de los ’80 (ex policías y ex militares); y los jóvenes que parecen no encontrar opciones acceso que los conduzcan a llevar una vida distinta a las que llevan en algunos espacios latinoamericanos signados por la pobreza y la miseria.
El número 13, es absolutamente representativo entre los mareros. La letra M es la treceava del abecedario y significa “vida loca” (marihuana) y “Mexicano.”
Su origen se remonta a la década de 1980 en Los Ángeles, integrada por centroamericanos, con el fin de defenderse de otros grupos étnicos de pandilleros, per
o luego gran parte de sus acciones derivaron en delincuencia.Es decir, las Maras, son las nuevas pandillas juveniles que ocupan los barrios fronterizos de Estados Unidos y México, entre otras países centroamericanos. Constituidas por miles de jóvenes, hijos de la marginación, las maras, arrasan con todo lo que encuentran a su paso.
Como se mencionó, son jóvenes que crecieron en los contextos urbanos de los años ’80: Según relevamiento de datos, están compuestas por los deportados de Estados Unidos; parte de los 100.000 huérfanos de la guerra civil; las víctimas de la represión de los ’80 (ex policías y ex militares); y los jóvenes que parecen no encontrar opciones acceso que los conduzcan a llevar una vida distinta a las que llevan en algunos espacios latinoamericanos signados por la pobreza y la miseria.
El número 13, es absolutamente representativo entre los mareros. La letra M es la treceava del abecedario y significa “vida loca” (marihuana) y “Mexicano.”
Delincuencia: Desde hace ya varios años, el aumento de la delincuencia, ha puesto en jaque la cuestión de la seguridad en nuestro país, pero también, en el resto del mundo. Atrás quedaron los hombres al estilo de Robin Hood, que robaban a los ricos para darle a los pobres marcando la etapa del bandolerismo social en muchas partes del mundo. Históricamente, los bandoleros representaban una forma primitiva de protesta social, un fenómeno de sociedades primitivas, agrarias, tenazmente tradicionales, de estructura precapitalista. Eran fundamentalmente campesinos y trabajadores sin tierra, oprimidos y explotados por otros, como ser: señores, ciudades, gobiernos, etc. La visión que tenían los diferentes estratos de la sociedad, sobre este tipo de bandidos, era paradójica. Por un lado, eran considerados criminales por el Señor y el estado; mientras que por otro lado, permanecían dentro de la sociedad campesina, siendo vistos como héroes, vengadores, luchadores por la justicia, etc.
Desviación Hoy en día, podemos hablar de las conductas desviadas. Conductas que generan todo tipo de temores sociales. Secuestros express, secuestro extorsivos, cautiverio, asaltos, hurtos, violaciones, asesinatos etc, son las modalidades delictivas de las que debemos cuidarnos todos los ciudadanos. Cabe destacar que, la desviación, está creada por determinado orden social. Las condiciones de pobreza, como las crisis políticas, por ejemplo, constituyen elementos esenciales para la expansión de tales conductas. Pero lo importante, es saber definir a que uno se refiere con conductas desviadas y cuantos tipos de desviaciones existen. Los grupos sociales crean la desviación al hacer las reglas cuya infracción constituye la desviación. No es una cualidad del acto cometido por la persona, sino una consecuencia de la aplicación que los otros hacen de las reglas y las sanciones para un ofensor. Por lo tanto, el que un acto sea desviado depende de cómo reaccionan las personas frente al mismo. Existen dos tipos de desviación: Primaria y Secundaria. Se habla de desviación primaria cuando un individuo ha cometido por una sola vez un acto contrario a las normas sociales vigentes. Mientras que la desviación secundaria, tiene que ver con la reiteración de dicha actuación y se etiqueta a la persona como desviada en la interacción social subsiguiente y acepta (interioriza) esa identidad. Léase, la sociedad es la que determina. En el caso particular de los mareros, la violencia, los asesinatos, los robos, las violaciones, la delincuencia, los secuestros y demás son elementos que se encuentran presentes y que definen en gran parte la conducta de un importante número de mareros, lo que lleva a las sociedades y a los gobiernos a etiquetar a todos los mareros de delincuentes.
Desviación Hoy en día, podemos hablar de las conductas desviadas. Conductas que generan todo tipo de temores sociales. Secuestros express, secuestro extorsivos, cautiverio, asaltos, hurtos, violaciones, asesinatos etc, son las modalidades delictivas de las que debemos cuidarnos todos los ciudadanos. Cabe destacar que, la desviación, está creada por determinado orden social. Las condiciones de pobreza, como las crisis políticas, por ejemplo, constituyen elementos esenciales para la expansión de tales conductas. Pero lo importante, es saber definir a que uno se refiere con conductas desviadas y cuantos tipos de desviaciones existen. Los grupos sociales crean la desviación al hacer las reglas cuya infracción constituye la desviación. No es una cualidad del acto cometido por la persona, sino una consecuencia de la aplicación que los otros hacen de las reglas y las sanciones para un ofensor. Por lo tanto, el que un acto sea desviado depende de cómo reaccionan las personas frente al mismo. Existen dos tipos de desviación: Primaria y Secundaria. Se habla de desviación primaria cuando un individuo ha cometido por una sola vez un acto contrario a las normas sociales vigentes. Mientras que la desviación secundaria, tiene que ver con la reiteración de dicha actuación y se etiqueta a la persona como desviada en la interacción social subsiguiente y acepta (interioriza) esa identidad. Léase, la sociedad es la que determina. En el caso particular de los mareros, la violencia, los asesinatos, los robos, las violaciones, la delincuencia, los secuestros y demás son elementos que se encuentran presentes y que definen en gran parte la conducta de un importante número de mareros, lo que lleva a las sociedades y a los gobiernos a etiquetar a todos los mareros de delincuentes.
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